DEFINICIÓN POR PENALES: RECUERDOS PARA TODA LA VIDA (por Pablo R. Bedrossian)

Chiquito Romero 01Se dice que las definiciones por penales son una lotería. Sin embargo, los que ganan son los héroes y los que pierden, los villanos. Y poniendo una perla más a ese collar, el reemplazo del portero Cillessen por Tim Krul al filo de los 120’ en el partido Costa Rica – Holanda, puso el foco en la importancia crítica de estar preparado para esta instancia, cuyo resultado determina la permanencia o la eliminación de un equipo del Mundial.

Ahora que Sergio Chiquito Romero ha entrado en la historia al detener los dos penales que pusieron a Argentina en la final de Brasil 2014, muchos recuerdan aquella semifinal con Italia donde Argentina ganó por penales, pero prefiero detenerme en el extraordinario momento vivido en el partido anterior a la victoria frente a los azzurri.

Es 1990. Estoy en el Congreso Argentino de Cardiología, en Mendoza, Argentina, cuando la actividad se detiene.  Instalan dos pantallas gigantes y todos nos olvidamos de la ciencia para dar paso a nuestra  pasión futbolera.

El partido tras 90’ de intensa lucha, termina 0 a 0. Bilardo gesticula nervioso mientras los jugadores de ambos equipos yacen tirados en el campo de juego.  Los masajistas trabajan como nunca en su intento de recomponer los músculos agotados. Hasta ahora ha sido un combate sin vencedores ni vencidos. Se juega  el suplementario pero ninguno puede imponerse. Viene el momento de la verdad: es la hora de los penales.

Goyco 01Serrizuela convierte el primero para Argentina, y Stojkovic, el gran jugador serbio, estrella su remate en el travesaño. Ventaja para la albiceleste. Se celebra pero el clima es tenso.  Burruchaga y Prosinecki concretan en la segunda tanda. Llega el turno del más grande, Diego Armando Maradona; contra todo pronóstico, Ivkovic se lo ataja y seguidamente Savicevic convierte. El partido está empatado, pero la desazón que genera el fracaso de Pelusa genera olor a derrota. El cuarto penal lo patea Pedro Troglio. La pelota pega en el palo izquierdo del arquero. Se nos viene la noche. Goycochea, que había tenido que reemplazar desde el segundo partido al lesionado Nery Pumpido, se ubica en el arco. Dicen que las grandes leyendas nacen en los peores momentos. Goyco inclina el torso hacia adelante apoyando las manos sobre sus muslos. El árbitro corre hacia el centro de la cancha. ¿Qué ocurre? Por razones que desconocemos, Yugoslavia cambia el ejecutante. Llega corriendo Dragoljub Brnovic, un montenegrino de nombre impronunciable. Si convierte, a Yugoslavia le quedarán dos match point: Argentina debe convertir el penal siguiente y luego evitar que su rival acierte el suyo. Acomoda la pelota y retrocede unos diez pasos quedando frontal al balón. Remata a la derecha de Goyco, quien adivina la dirección, y desvía el tiro. Todos saltamos y nos abrazamos. Surgía una esperanza cuando todo se creía perdido. Nuevamente el partido se empareja. Le toca a Gustavo Dezzotti. El arquero protesta y el ex jugador de Newell’s debe reacomodar la pelota. Se prepara para rematar del mismo modo que Brnovic, recto frente a la pelota. Su tiro es parecido pero más esquinado. El arquero intuitivamente se arroja hacia el mismo lado, pero no llega; es gol y ventaja argentina. Todos estamos de pie, atentos al último penal de la serie. Toda la presión está sobre Faruk Hadzibegic, defensor de origen bosnio. Toma carrera y saca un violento remate al palo izquierdo del arquero. Goycochea, en un vuelo inolvidable, rechaza con las dos manos la pelota consagrándose como aquel que le da el pase a la semifinal al equipo argentino. Celebración en la cancha, en el congreso médico y en todo el país; el camino a una nueva final se iba a cercando.

 

Acerca de Pablo R. Bedrossian

Mi primer propósito es informar y formar. Este no es un blog para obtener seguidores sino para ser utilizado como consulta o referencia en temas muy diversos como historia, naturaleza, arte o fe. Mi segundo propósito es generar opinión. Este mundo necesita pensamiento y participación, no sólo seguimiento y observación. Es un llamado a ser protagonistas y no sólo testigos, actores y no sólo espectadores.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s