“ENSÉÑAME A VIVIR EL HOY DE TAL MANERA QUE MAÑANA NO TENGA QUE REPROCHARME EL AYER” – LA HISTORIA DE LA CANCIÓN

Hace un tiempo un amigo me envió un relato que encontró en la web, escrito
por Lucía Knol, una joven alemana que viajó a como misionera laica a la
Argentina, que decía “quiero terminar mi testimonio con una parte de un poema
que conocí aquí en Argentina y que me gustó mucho pues puede expresar
sintéticamente lo que significa mi experiencia en este país” y citaba la primera
estrofa y el coro de “Enséñame”, la canción cuya frase más conocida encabeza
esta nota. Justamente esa frase, que ha trascendido más allá de la canción, ha
sido de bendición e inspiración para otras personas.  En la Internet se puede
encontrar en devocionales como el de Mónica I. Tomkins en el website de la
Iglesia Evangélica del Río de la Plata, en Gotitas de Vida para el Alma, hecho
en México, o Ecos de la Eternidad, por Daniel Chevriau, por mencionar sólo a
algunos. Es una oración que aún hoy elevo a Dios con frecuencia, porque para los
que creemos no importa la edad: siempre hay un futuro, y ese futuro se construye
a partir del presente.

Una mañana Juan Daniel Vicente me comentó que iba a predicar un sermón
titulado “El tiempo justo de hacer las cosas”, cuyo mensaje central era que
había un tiempo preciso para cada experiencia, basado en el famoso capítulo 3 de
El Eclesiastés. Iba a dividirlo en tres puntos: “Tiempo de nacer, tiempo de
morir”, luego “tiempo de llorar, tiempo de reír” y finalmente “tiempo de buscar,
tiempo de perder”. Me pidió si podía componer una canción alusiva. De inmediato
recordé un poema incluido en “40 días junto a la cruz”, un libro conmovedor de
Arthur Blessitt, líder en los ’60 del Movimiento Jesús, sobre el que hacía poco
había reflexionado. Recuerdo dos pensamientos del poema: “Hoy es todo el tiempo
que tengo. La aurora del mañana puede no llegar”.

Trabajé esa semana para componer la canción y sobre todo para crear una frase
que uniera las ideas de Juan Daniel y de Blessitt. Teniendo en aquel momento 20
años y la vida por delante era tentador depositar las expectativas en el futuro,
pero una y otra vez volvía a la idea “hoy es todo el tiempo que tengo”. Allí
surgió la oración cuya intención es pedir a Dios sabiduría para construir el
mañana a partir del presente. Terminé la canción el 6 de julio de 1979 en Buenos
Aires, donde vivía, bajo el título de “Tiempo justo”, que jamás se impuso o fue
reconocido, porque la gente la llamó “Cada cosa en la vida”, “Enséñame a vivir
el hoy” o simplemente “Enséñame”. La estrené dos días después en mi iglesia, la
amada iglesia bautista de Flores.

Hay dos detalles de la música que pocos saben. El primero es que la estrofa
al inicio no tiene una secuencia armónica DO SOL FA DO, si no DO SOL SOL# DO; el segundo es que el coro tiene un contracanto para hacer a cuatro voces mientras
el solista canta la melodía.

LA LETRA DE LA CANCIÓN

ENSÉÑAME

Por Pablo. R. Bedrossian

Cada cosa en la vida tiene su justo lugar;

cada cosa tiene un tiempo para hacerse realidad.

Es por eso que preciso que me enseñes a mirar

lo que tengo por delante y el presente que está acá.

Enséñame a vivir el hoy de tal manera

que mañana no tenga que reprocharme el ayer.

Tiempo de nacer, tiempo de morir;

tiempo de llorar, también de reír.

Tiempo de buscar, tiempo de perder;

tiempo de saber lo que hay que hacer.

Es por eso que preciso que me enseñes a vivir

y a o equivocarme cuando tenga que elegir.

Enséñame a vivir el hoy de tal manera

que mañana no tenga que reprocharme el ayer.